domingo, 18 de noviembre de 2018

Xmas Rush: ¿Pensando en la decoración navideña?

Buenaaaas! 

No sé si es porque el turrón ha llegado a los supermercados o porque YouTube se está llenando de vídeos navideños, el caso es que que ya llevo días pensando en la decoración de navidad.

Mira que había jurado y perjurado que este año no me iba a complicar pero... me parece que un año más voy a volver a caer con todo el equipo. Las grandes culpables: mis hijas, que quieren ver su casa "hasta arriba de navidad" y es lógico y normal así que habrá que darles en el gusto. 

Lo que sí me apetece es variar un poco nuestra decoración de estos últimos años. Nuestra decoración navideña encaja dentro del estilo mas tradicional. Al analizar nuestra paleta de colores, lo tengo claro: rojo, verde y oro. En este estilo no pueden faltar un árbol de navidad verde (el nuestro es artificial) y poinsetias. Como motivos para decorar el árbol tenemos bolas, estrellas, campanas, piñas, lazos, cintas decorativas y lucecitas blancas. Un belén, ángeles, calcetines, imágenes de Papá Noel y renos completan la decoración. 

He encontrado esta imagen en Pinterest que refleja perfectamente lo que os quiero transmitir:





Me gusta, sí mucho, pero se me hace bastante recargado también. Hace un par de años que en el árbol no coloco los lazos ni las cintas doradas con borde de alambre, pero aún así, tenemos tantos adornos que es una pasada ponerlos y quitarlos! Por otro lado, visualmente se hace pesado tanto muñeco, peluche y calcetín y las niñas ya van siendo mayores así que creo que lo entenderán también.

Lo que ahora mismo me llama es algo más así:





Como veis, es un estilo mucho más comedido frente a la exuberancia de la decoración más tradicional. Es una decoración de estilo nórdico, que combina el minimalismo con los elementos naturales.

Y bien, ¿cómo hacer esa transición sin morir en el intento? Así lo voy a intentar yo:

1.- Lo primero será huir del exceso, buscamos un estilo discreto. Además, hace falta orden y si se puede funcionalidad. A qué me refiero, pues si algún elemento puede cumplir la doble función de decorar además de servir de utilidad, mejor que mejor. Podemos intentarlo con velas, mantas y cojines, por ejemplo. 







2.- La paleta de colores estará siempre relacionada con los elementos naturales propios de la época: blancos, verdes, maderas (sobre todo claras), ... todo lo que de un aire natural al ambiente. Además, los toques de gris y de rojo van fenomenal con este estilo. El plata y los cobrizos van mucho más con este estilo que el dorado. 

Intentaremos recrear escenas de la naturaleza tipo bosques, paisajes...










3.- Es clave que en el árbol se vea el verde. Lo ideal es que los adornos del árbol sean blancos o de madera, pero otros materiales naturales también sirven: hilo, fieltro, lana, yeso, ramas... Son típicos los motivos de estrellas, renos y piñas.  













4.- La luz juega un papel fundamental en este tipo de decoración y es clave para conseguir un ambiente acogedor: usaremos velas -en candelabros DIY o en farolillos- y luces, no sólo en el árbol sino también por toda la casa. Eso sí, hay que encenderlas!










5.-  Puertas y ventanas quedarán ideales si colgamos algún motivo que las decore: estrellas, copos de nieve...será como dejar entrar el paisaje en nuestra casa!







Todo un reto, verdad? Lo importante es dar rienda suelta a toda nuestra creatividad y encontrar nuestra propia manera de interpretar este estilo, salvando diferencias culturales y religiosas. Puede que los renos no sean el pan nuestro de cada día, o que no queramos renunciar a nuestro Belén, y no pasa nada! Creo que las interpretaciones son geniales y que, a grandes rasgos, es un estilo lo suficientemente sencillo y cercano a todos como para poder hacerlo nuestro. A fin de cuentas hablamos de unir naturaleza -nieve, estrellas, animales del bosque- y calorcito de hogar - velas, mantas, luces bonitas- ¿A quién no le gusta eso?

Por último, es un estilo muy relacionado con toda la visión del mundo que tienen en los países nórdicos y con el famoso Hygge, y parece que llama a una manera más sencilla y casera de celebrar las navidades, un poco más lejos de tanto consumismo y tratando de estar más centrados en buscar el equilibrio y la paz personal, disfrutando de momentos con la familia y los amigos. 

En próximos posts intentaré enseñaros cómo voy a poner en práctica ese cambio de decoración en mi casa. Preveo mucho DIY!! Además, sinceramente espero que también suponga un cambio en nuestra manera de vivir la navidad, os iré contando cómo voy a tratar de implementar eso también en nuestras vidas.

Un besote de domingo enorme y mucho ánimo si la semana se plantea complicada. Pasito a pasito! 












viernes, 16 de noviembre de 2018

Xmas Rush!

Un año más...¡comienza el acelerón navideño!



Si en el fondo nos encanta, verdad? ;oD




miércoles, 14 de noviembre de 2018

Tres días en Amsterdam: ¿Qué hacer?

No pretendo hacer una guía exhaustiva de la visita ideal a Amsterdam, pero si os va el rollo de conocer y disfrutar al máximo de los sitios que visitáis, aquí tenéis nuestro plan de tres días en esta preciosa y bulliciosa ciudad.

Día 1: Nos alojamos en un hotel muy céntrico y eso nos permitió un paseo temprano por las calles del centro antes de que se llenaran de gente.  Nuestro objetivo era llegar a la antigua fábrica de Heineken para disfrutar de la Heineken Experience y para ello tuvimos que cruzar toda la cuidad a pie. Hacía frío pero lucía el sol así que ... un paseo perfecto!







La visita a la fábrica de Heineken está bien, se hace entretenida y no es excesivamente cara. Al final hay una degustación que es, obviamente, la mejor parte! Incluso hay una opción que combina la visita a la fábrica con el tour en bote por los canales. Por si queréis sopesarla. Otras posibilidades bufff...tenéis un montón: Museo de Van Gogh, Rembrandt, Casa de Ana Frank, Rijksmuseum (hablamos de un museo al nivel del Prado o del  Louvre)... hay para todos los gustos!





Teníamos contratado un Tour con Sandemans y eso nos llevó desde las 3 hasta casi las 7 de la tarde. Nuestra guía, una catalana muy maja, nos llevó por los lugares más emblemáticos y nos contó un montón de cosas interesantes sobre la ciudad. Lamentablemente, no paró de llover, así que no tengo ni una foto de ese tour, pero a pesar de la mojadura, lo disfrutamos mucho. 

Día 2: salimos de Amsterdam a la comarca de Waterland, donde están algunos de los pueblos más bonitos de los alrededores de la capital. Desde la estación central salen los autobuses a esta preciosa zona más rural, comprando el Waterland ticket, que cuesta unos 10 euros, puedes hacer los viajes que quieras en 24 horas. Nosotros salimos sobre las 10:30 de la mañana y estábamos de vuelta hacia las 19:00. 

Merece la pena visitar Edam: muy tranquilo, quesos y puentes por todas partes. Dimos un paseo precioso hasta el Fuerte (Patrimonio Mundial de la UNESCO) para descubrir que...estaba cerrado!





Volendam: un pueblecito pesquero precioso, lleno de turistas, tiendecitas y puestos de comida. Imposible resistirse a estos mejillones!





Y Marken: ver el atardecer con un café caliente no tiene precio! Una recomendación: a la tarde se pone muy muy frío, así que abrigos, bufandas, guantes y gorros!





Día 3: nuestro vuelo salía a las 19:00, así que teníamos más de medio día y decidimos disfrutarlo yendo de compras y haciendo las fotos que no habíamos podido hacer durante el tour. Hacía un día precioso y la luz no podía ser mejor para las fotos...me he traído unas 1000!!










Después de cenas en restaurantes chino, tailandés y tex-mex...fue el día elegido para probar algo más autóctono...

Yo no sé si habéis oído hablar de las mejores galletas del mundo... Son éstas de Van Stapele...yo ya lo he comprobado!! OMG!!!



Sólo venden 7 por persona en la cola, os lo imagináis? Te las dan calentitas y con manual de instrucciones! Logramos que llegaran a casa para que las probaran las niñas...eso sí fue un reto!




Un ratito más tarde decidimos picar algo típico en un bar precioso cerca del Rijksmuseum, cómo no, queso y meatballs holandesas... Lo sirven todo con pepinillos agridulces y mostaza. Sorprendente y delicioso....Mmmmm! 





En cuanto a tiendas de scrap...chicas yo no encontré ninguna. Pero sí esta tienda de sellos que es una auténtica maravilla. Se llama Posthumus y merece la pena visitarla no sólo por los sellos en sí, que ya os digo, me alucinaron, sino también por la variedad de tintas y polvos de embossing que tiene. Las muestras eran preciosas!









Lo cierto es que Amsterdam en una cuidad preciosa: los canales te enamoran y tienes mil y una opciones de cosas para hacer. El Barrio Rojo, los coffee shops y el constante olor a marihuana son solamente una anécdota, la ciudad es mucho más que eso: las casas flotantes, las bicis por todas partes, la plaza Dam, el mercado de las flores, el eje comercial, los museos, toda su variedad de templos... es una ciudad con mucha historia y con mucha vida que merece la pena visitar.

Uno se queda con más ganas de Holanda!




Un besote enorme!